No sé si alguna vez me pasó esto... Y eso que tengo algunas lecturas encima... Me metí en los libros de manera descomunal... Devoré, en cada minuto disponible (robándolos incluso de donde no debía) cada una de las palabras que flotaban desde las páginas y se metían sin pausa, con enorme placer, en todos los espacios disponibles de mi mente... creando mundos imposibles en mi imaginación... (¡¡Sobre todo eso!!) Redescubrí la "magia" de la literatura -una vez más-, y disfruté de cada situación, de cada personaje pintado tan vívidamente, de cada descripción, como hacía mucho no lo sentía... Me sorprendí riendo a carcajadas, emocionándome, con nudos en la garganta difíciles de desatar, comprendiendo emociones, compartiendo decisiones... Disfrutando de la mágica forma en que se combinan las palabras disparando imágenes, sensaciones, razonamientos... Fue una experiencia sumamente placentera, y aunque no requería mucho esfuerzo intelectual, en lo sensorial y afectivo fue de gran intensidad... Me leí (devoré) todos los libros de Stephenie Meyer... casi de manera irracional... Sólo me había sucedido antes con Jane Austen y su "Orgullo y prejuicio" (ya ven mi marca romántica) y con Fharenheit 451, de Ray Bradbury (mi otra marca: la ciencia ficción) y otros libros del género. En general, disfruto muchísimo de cada lectura que emprendo, de cada mundo a donde me llevan las palabras... ¡¡Justo lo que busco, poder transmitir éso con la misma intensidad!!! Ayudar, guiar a otros (los que están a mi cargo, bajo mi guía, año a año) a poder disfrutar, descubrir, descubrir-se en cada lectura... porque de eso se trata... Y comprendí una vez más la supuesta locura del Quijote... Si tomamos por locura el descubrir qué es lo que queremos en la vida, si es locura el encontrar nuestros ideales (y en ellos a nosotros mismos) y ponernos en marcha tras ellos... No siempre nuestros molinos de viento son monstruos... La mayoría de las veces son sólo eso... los molinos de donde sacamos la energía para seguir... Todo lo que se dice de la literatura... es cierto... Nos transforma... nos vuelve más hacia afuera para devolvernos purificados más hacia adentro... No es evasión... Es encuentro... Por eso vuelvo a elegirla... una y otra vez.
Desatar las voces, desensoñar los sueños: Cada promesa es una amenaza; cada pérdida, un encuentro. De los miedos nacen los corajes; y de las dudas, las certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios, otra razón. Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día. En esa fe, fugitiva, también creo. Me resulta una fe digna de confianza, por lo mucho que se parece al bicho humano, jodido pero sagrado, y a la loca aventura de vivir en el mundo. En realidad... crecer y madurar... es ser cada vez más uno mismo,ir cada vez más hacia adentro. Y éso está muy bueno!!
Vida... Esperanza... Presente y futuro... Renacer....
El mejor deseo es "que el Niño nazca en nuestro corazón"...
Que podamos sentir y reflexionar sobre el milagro de la Vida... que podamos agradecer... cargar nuestra mochila y seguir hacia adelante...
Que podamos reconocer que, en definitiva, lo que importa, lo que queda... es cuánto amamos, qué lazos hicimos con otras almas, cuánto crecimos y ayudamos a crecer... cuánto más somos esencialmente nosotros... Y éso es lo que nos acerca a lo Infinito, al Amor, a Dios...
Por eso... ¡Celebremos la vida!.. ¡¡FELIZ NAVIDAD!! .