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lunes, 31 de diciembre de 2012

Año nuevo... Nuevas esperanzas...

Muy bendecido Año Nuevo!!!!



¡¡Sólo podemos comenzar por nosotros mismos!! 
Tarea difícil pero gratificante...  Y no hay tiempo que perder...
:D

sábado, 22 de diciembre de 2012

Bendiciones...




Que los caminos se abran a tu encuentro,
que el sol brille sobre tu rostro,
que la lluvia caiga suave sobre tus campos,
que el viento sople siempre a tu espalda.
Que guardes en tu corazón con gratitud
el recuerdo precioso
de las cosas buenas de la vida.
Que todo don de Dios crezca en ti
y te ayude a llevar la alegría
a los corazones de cuantos amas.
Que tus ojos reflejen un brillo de amistad,
gracioso y generoso como el sol,
que sale entre las nubes
y calienta el mar tranquilo.
Que la fuerza de Dios te mantenga firme,
que los ojos de Dios te miren,
que los oídos de Dios te oigan,
que la Palabra de Dios te hable,
que la mano de Dios te proteja
y que, hasta que volvamos a encontrarnos,
Él te tenga, y nos tenga a todos,
en la palma de su mano.

Bendición irlandesa. San Patricio.


¡¡Que en esta Navidad... el Niño nazca en nuestros corazones!!
.

martes, 18 de diciembre de 2012

Identidad...


Cuando leí el libro, la célebre biografía,
Me dije: "¿Es esto entonces lo que el autor llama una vida de hombre?
¿Escribirá alguien así mi vida una vez muerto yo?
Como si algún hombre conociera realmente algo de mi vida,
Cuando de hecho a menudo yo mismo pienso que poco o nada sé de mi vida,
Salvo vagas nociones, débiles y difusas imágenes,
Que persigo constantemente para poder exponer aquí".


Walt Whitman






domingo, 9 de diciembre de 2012

Cuando digo magdalena...

Recuerdos...

Imborrables...  Esquivos...  A veces difusos...  Siempre subjetivos...

No tengo dudas de que mis recuerdos ya han sido manipulados y acomodados por el frecuente ejercicio de mi propia memoria. Salvo algunos... quizá.

Y una incógnita que me persigue. ¿Cuánto de ellos son reales y hasta dónde son construidos?

La incertidumbre no es vana, surge de encontrarme alguna vez mirando alguna fotografía de cuando era chica, de mi niñez, y reconstruir el momento, imaginarme la situación... pero no recordarla. Por lo tanto, el momento existió -tengo la prueba gráfica- pero no quedó tan en la superficie de mi memoria como para traerlo de regreso.

Proust me regaló una luz...
Porque siento mucho más genuinos aquellos recuerdos que irrumpen en mi consciencia a partir de los sentidos. 
Un aroma, una fragancia, un acorde, la textura de algo, la sensación del viento... o el agua... o una imagen que se cruza etérea, imprecisa, esquiva... y que yo quiero retener, atrapar, reproducir... Algunas veces lo logro...

Pero es la magia del instante.
El vuelo del espíritu que me roza con sus alas...

Tal vez... Seguro...  Una cuarta dimensión...  Mi mente, mi alma, recuperan algo vivido, se trasladan, reviven... 

¡¡Qué placer!! ¡Qué hermoso  regalo!

Siento que tengo entre manos un fragmento de vida, volátil, frágil, etérea... sagrada.

Para mí...  fragmentos de eternidad...



lunes, 3 de diciembre de 2012

QUITILIPI... 100 años...

Identidad...

¿Qué es lo que nos da identidad?
Mi identidad es como un gran damero hecho con retazos de historia, vivencias y decisiones que me fueron haciendo. Un todo, a la vez que colectivo, delicadamente íntimo.
Y mirar hacia adentro es también mirar hacia atrás...


Los 100 años de Quitilipi están despertando cosas en mí. Y yo soy la primera sorprendida... Soy consciente de que tengo que hacer algo con todo eso... 
Ya estoy en camino...

Uno de los símbolos que siempre me gustó de mi pueblo fue su nombre: QUITILIPI. Pura música, como campanas de alegría en medio de una infernal siesta chaqueña. Y su significado: el canto de un buho típico de la zona. 
Era una experiencia risueña y mágica imitar el sonido con la entonación original. 
Aún lo es... en mí.

Y luego toda la fuerza del simbolismo: sabiduría, inteligencia, buena suerte, protección, prudencia, el poder "ver" en medio de la oscuridad, esa mirada que nos llega a lo más profundo y nos "adivina."  
Y tal vez podamos incluir todas estas cualidades en la experiencia que significa crecer en un pueblo... 
No sé.

Lo que sí sé es que me encanta la magia de mi pueblo... "ciudad de la amistad." 
Un valor agregado...


Hablando de simbolismos...





La forma es circular, que es símbolo de la rueda del progreso.

Dividido en dos campos, en primer plano aparece el búho, dibujado isotípicamente, que da origen al nombre Quitilipi, el ave está posada sobre dos manos entrelazadas como signo de amistad, de allí conocida la localidad como “Ciudad de la Amistad”.

En el campo inferior aparece un cacharro representando de esta manera la Feria de Artesanía que se realiza anualmente con la presencia y exposición de trabajos manuales de las distintas colonias aborígenes de la provincia como ser Tobas, Matacos, Mocovíes, Vilelas y otros. En el mismo campo aparece el capullo de algodón representando de esta manera el potencial económico del departamento.

El sol se destaca simbolizando el nacimiento de una patria próspera gracias a la voluntad y trabajo continuo de sus hijos.

Los ramos de olivo y laureles que lateralmente envuelven a la rueda del progreso representan las glorias de nuestros próceres en pos de una patria libre y soberana.

La cinta azul celeste y blanca es la que nos identifica como argentinos.


El escudo que identifica iconográficamente toda tramitación municipal e identifica a nuestra ciudad es fruto del ingenio de un hijo de Quitilipi, el arquitecto Juan Ramón SENA.

Este distintivo, producto de un concurso abierto que patrocinara la municipalidad en el año 1980, fue declarado oficial de acuerdo a la Resolución Municipal N° 200/80 de fecha 10 de Junio de 1980.

Portando los elementos simbólicos que distinguen nuestra localidad en el contexto de ciudades argentinas, su autor describe la obra de esta manera. 

viernes, 30 de noviembre de 2012

QUITILIPI... 100 años!

Tan joven !!! 
100 años de mi pueblo, mi ciudad...
Calles tranquilas... Noches con amigos, hasta las madrugadas, con tereré en verano y café en invierno...
Siestas de mandarinas en el playón del ferrocarril...
Sábados de tiempos de cosecha, cuando no se podía caminar de tanta gente...
La "vuelta al perro" con la familia en el auto...
Sentarse en la vereda después del trabajo. Mi abuela tomando su cervecita y nostros, niños, andando en bicicleta hasta la hora de la cena...
El olor de los "bichos" aplastados en la calle, después de una húmeda y calurosa noche de verano...

Y siguen los recuerdos... para siempre !







“El 30 de noviembre de 1912 fue instituido como fecha del nacimiento de Quitilipi, según interpretaciones históricas que fueron aceptadas por la comunidad. El ingreso de los primeros inmigrantes itálicos data de varios meses atrás, así como la punta de riel del Ferrocarril General Belgrano (entonces Central Norte Argentino) que se operara hacia fines de 1911.
Las tierras del centro chaqueño, vergel insondable de tobas y mocovíes, fueron cediendo al paso incontenible de la colonización gringa venida desde Reconquista y Avellaneda, como meta final de la aventura iniciada en Trento y Gorizin.
Y fueron llegando los Cinat, Strusiat, Mussín, Molfesse, Mattana, Brollo, Tomadín, Borelli… También los González  y Alonso, de ascendencia hispánica. Mas tarde los Carrió,

los Asselle, Fernández  y Martina. Y en el último oleaje inmigratorio los yugoslavos de voluntad inquebrantable.
EI damero del pueblo cobró forma tras la agrimensura del Ingeniero Flemsburg donde 1a población blanca sentó sus reales y eligió a José Alonso como su primer Intendente municipal. Con bueyes y machetes la colonización fue avanzando en la espesura, espantando a la fauna silvestre y arrinconando al aborigen..."


Para conocer más:
.Quitilipionline de Buho virginianus
.Sitios... 
Quiti - wiki :)

domingo, 25 de noviembre de 2012

El jardín de los hechizos. Sarah Addison Allen.

Magia en estado puro.

Y de la que a mí me gusta, de la magia cotidiana, casi salida de los genes de las protagonistas, en un ambiente contemporáneo y vivida con naturalidad.

Ese tipo de magia que hace que los hombres nos llamen "brujas"... porque no nos comprenden, y eso los asusta...



Argumento.


Las leyendas de Bascom, un pueblecito americano, nunca fallan: los hombres de la familia Hopkins se casan con mujeres más mayores, las Clark son buenas amantes y todas las Waverley tienen alguna rareza. Se rumorea incluso que el manzano de su jardín predice el futuro, y que las flores comestibles que allí crecen pueden producir misteriosos efectos en quienes las consumen. Una historia en la que las leyendas se cumplen y la magia es algo cotidiano.


Opinión.

Una delicia de novela. 
Sencilla, llena de magia, describiendo el cotidiano transcurrir de la vida de las mujeres de la familia Waverley. Sus historias de vida, sus logros y frustraciones, su caminar hacia sus destinos.

Es la típica novela de historias de familia donde son las mujeres las absolutas protagonistas, a través de ellas miramos la vida. Claire, su hermana Sydney y la hija de esta última, Bay. También es parte de las mujeres de esa familia Evanelle, una prima segunda bastante mayor. Cada una de ellas hereda poderes o dones especiales y diferentes, por eso muchos las consideran raras y les resulta difícil adaptarse al resto de la gente del pueblo. Claire sabe cómo preparar comidas mágicas con las plantas de su jardín, Bay sabe “dónde tiene que ir cada cosa,” Evanelle siente el impulso de regalar cosas a la gente que luego, en algún momento, le serán de utilidad. 
Pero en el pueblo también hay otras familias con características o dones especiales y tradicionales. En general se presiente un ambiente permanentemente rodeado y teñido de magia, de una magia cotidiana, que emana de las mujeres  Waverley y su jardín, y sobre todo del manzano que tiene vida propia, vida consciente, y siempre tiene un mensaje para dar a quienes coman de sus frutos. Las descripciones son tan vívidas, las imágenes son tan reales que sentimos en la piel, en la boca, en el aire la presencia viva de esa magia.  La propia autora define su estilo como un “realismo mágico refrito” pero, la verdad, es que el resultado me encanta.
 
Tiene  una trama sencilla que cuenta el regreso de Sydney a la casa familiar, el reencuentro con su hermana y con la esencia de la familia, el proceso de adaptación y sanación de heridas involuntarias y cosas no dichas. El ir descubriendo los hombres que el destino les tiene preparados y el huir de los que les han hecho daño.

Con un estilo sencillo y entrañable, dulce y –como no- mágico, la autora nos sumerge en un mundo delicado, femenino  y precioso del que no podemos distanciarnos. Los ambientes, los personajes, las historias que se entretejen logran mantener un ritmo adecuado para hacer de la lectura de “El jardín de los hechizos” una pequeña delicia.

Una novela muy recomendable. Preciosa.
.

martes, 20 de noviembre de 2012