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jueves, 24 de abril de 2014

El secreto de mi marido. Liane Moriarty

MMMmmm...

El atractivo de los secretos es un gancho infalible en una novela. Y ésta está muy bien escrita, bien estructurada, por lo tanto, atrapa.

Tres mujeres. Tres vidas. Tres historias. Y la trama se entreteje con hebras de cada una, obviamente, se tocan, se trenzan, se anudan... en El secreto. Con un estilo ágil, ameno, con buenos personajes cuyas vidas están marcadas, como la de todos, por alegrías y sinsabores y con el "hilo rojo" del suspenso, del misterio, disfrutamos de una buena novela. 

Las reflexiones sobre lo que ha pasado y cómo nos ha marcado son la línea conductora del relato que al final se cierra con los inevitables "y si..." ¿Qué hubiera pasado si...? ¿Hasta qué punto nuestro destino es azar?  Y ahí comprendemos otro montón de cuestiones.

Para pasar un muy buen rato.

Hay verdades que no deberías descubrir nunca.
Todo comienza con una carta que no debería haber encontrado:
“Querida Cecilia: Si estás leyendo esto, entonces habré muerto…”.

Imagina que tu marido te hubiera escrito una carta para que la abrieras después de su muerte. Imagina también que la carta contuviera su secreto más oscuro y mejor guardado, capaz de destruir vuestra vida juntos y también vidas ajenas. Imagina, entonces, que encontraras la carta mientras tu marido todavía estuviera en plenitud de facultades...
Cecilia Fitzpatrick lo tiene todo: lleva un negocio boyante, es un bastión de su pequeña comunidad y una esposa y madre abnegada. Su vida está tan ordenada e inmaculada como su hogar. Pero esa carta está a punto de echarlo todo por tierra, y no solo para ella: Rachel y Tess, que apenas la conocen ni se conocen entre sí, también van a sufrir las devastadoras repercusiones del secreto de su marido.
Liane Moriarty ha escrito una apasionante novela que nos dará mucho que pensar sobre hasta qué punto conocemos a nuestras parejas… y a nosotros mismos.

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domingo, 13 de abril de 2014

Una semana en invierno. Maeve Binchy

Sueños recurrentes. 
O tal vez anhelos. 
Lo cierto es que en mi horizonte de viajes siempre, siempre se incluye Irlanda. 
Tal vez me llevaron allí múltiples lecturas y algunos de mis escritores favoritos. 
Sin duda pesa mi fascinación por la cultura celta, por la presencia de lo espiritual, de lo mágico en lo cotidiano. 
Tantas cosas.

Lo cierto es que yo también pasé una preciosa semana de invierno en Irlanda de la mano de Maeve Binchy, narradora magistral, poética. Sus novelas son cuidadas, mimadas; sus personajes son muy humanos, tan reales en su complejidad e incertidumbres, con un estilo delicado, cuidado, nos lleva a conocer y comprender historias de vida entrañables. En esta ocasión la urdimbre es impecable, vamos conociendo a los personajes de a uno, desde algún punto determinado que nos permite conocerlos hasta llegar a esa semana de invierno donde coinciden los caminos. Imagino la secuencia de una tejedora que va preparando los hilos para, al final, entretejerlos y así componer una trama compleja donde todos influyen, donde unas vidas impactan en otras y, a partir de allí, vuelven a tomar su rumbo pero enriquecidas. Ese hotel tan pintoresco, tan aislado pero tan cálido, en medio de un paisaje estremecedor, marca a nuestros personajes de manera contundente. Y ya no serán los mismos porque han crecido, se han encontrado y han tomado decisiones. También vale la imagen del oasis, en medio del desierto o la vorágine de la vida, ese remanso permite mirar hacia adentro... y ahí aparece claramente un mundo que, a veces, no nos atrevemos a ver.

Una prosa delicada, una estructura sólida, unos personajes mimados y una trama cotidiana hacen de ésta una preciosa novela. Recomendadísima.





Stoneybridge es un pueblecito de la escarpada costa de Irlanda que recibe gran cantidad de turistas en verano y fuera de temporada se queda prácticamente vacío. Pero los alrededores no están desiertos del todo, porque en Stone House, un viejo y precioso hotel sobre el acantilado, hay un grupo de huéspedes muy variopinto que durante una semana de invierno disfruta de su cocina espaciosa y cálida, de la chimenea de leña y de los elegantes dormitorios. Y aunque casi nadie es capaz de resistirse a los encantos del lugar, pocos son quienes conocen su historia, y menos aún la historia de su amable anfitriona Geraldine Ryan, Chicky, para todo el mundo.
Una semana en invierno cuenta la historia de los diversos personajes que coinciden en este hotel tan especial, y la sorprendente influencia que esa estancia tendrá en sus vidas.

«Un libro para guardar como un tesoro. Maeve Binchy en el territorio que mejor conoce, lleno de su calidez característica y de su cautivadora manera de narrar.» Hello
«Binchy guía a sus personajes a través de todos [sus]problemas con mano firme pero amable, ayudándolos a conseguir un futuro mejor. Seguramente es por eso por lo que los lectores la aprecian tanto. Eso y el hecho de que siempre supo cómo contar una buena historia.» Irish Times

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domingo, 30 de marzo de 2014

Personas como yo. John Irving

Provocadora.

Reflexiva.

Y aunque sigo buscando un solo adjetivo más para calificarlo no logro quedarme con sólo uno más.

Porque esta novela de John Irving, en mi caso, cumplió con su objetivo: Cuestionar. No hablaría ya de incomodar, porque no es ésa la sensación que generó en mí. Pero sí en algunos puntos pensé: "Bueno, aquí ya se pasa." Y aunque muchas veces la realidad supera la ficción me parece que un mundo tan saturado como plantea esta obra es bastante poco probable. Y esta mirada, esta postura, es la que introduce al final el autor con un personaje que dice lo que probablemente se planteen los lectores (me incluyo) y, de alguna manera, representa un guiño pícaro y astuto de Irving.

La novela cuenta la vida de Billy Dean, desde su adolescencia hasta casi sus setenta años. Y la búsqueda y formación de su identidad (más centrada en la sexualidad) en cada paso. No vemos un personaje conflictuado, oscuro, por el contrario, toma su vida y su sexualidad con bastante naturalidad, no hay traumas paralizantes. Sí vemos la insatisfacción, las dudas, las incertidumbres, pero dentro de procesos normales y habituales en la maduración de las personas. Nuestro Billy es bisexual y crece en un mundo lleno de tabúes y prejuicios pero también un mundo de dobles discursos y anhelos ocultos (o no tanto). El mismo teatro de tragedias, comedias y absurdos de Shakespeare e Ibsen en el que crece Billy se representa también en esa sociedad.

Excesos, perversiones, promiscuidad, incesto, travestismo... creo que ha dado lugar a todo. Y dentro de tanta trama revuelta el lector va corriendo y comprendiendo (o no) las vidas de esos personajes, algunos más enteros que otros. Si bien Billy logra integrar su personalidad hay varios personajes que no lo superan y caen en espirales autodestructivos. Amplio panorama del género humano.

Hay pasos de comedia, sobre todo al principio, y luego comenzamos a descubrir las tragedias, entre ellas, la epidemia de SIDA que azoló a EEUU en las últimas décadas del siglo XX. Tanta promiscuidad y liberación sin prevención deja una profunda huella en la sociedad. De paso, va una crítica a la inacción del gobierno de Bush.

¿Moviliza? Sí.  ¿Cuestiona? Sí. 

Está escrita para eso. Repito: me reconcilió la postura del personaje al final de la novela, como nuestro Billy es escritor y los temas de sus obras son los mismos que lo afectaron siempre -identidad sexual-  y como además es un activo defensor de la igualdad y la no discriminación, este personaje lo enfrenta a la opinión de sus lectores (los de Billy y los de Irving) y en las respuestas que ofrece podremos encontrar también las que nosotros hacemos al autor. Ingenioso y cómplice final.

Una muy buena obra, realista, creativa, profunda. Obviamente, muy bien escrita.

Muy recomendable.

En el pequeño teatro de aficionados de la localidad de First Sister, y también en el Club de Teatro del colegio, al adolescente Billy Dean suelen caerle en suerte papeles complejos y ambiguos, pero sin duda nunca serán tan valientes y comprometidos como los que tendrá que interpretar en ese otro gran teatro que es la vida. Lo cierto es que, a sus trece años, su existencia da un vuelco tras conocer al atractivo Richard Abbott, su futuro padrastro y figura clave en su educación sentimental. Richard también le presentará a la señorita Frost, la maravillosa bibliotecaria del pueblo, quien guía sus primeras lecturas antes de acabar convirtiéndose en fiel cómplice. A medida que avanzan los cursos escolares, y mientras se forja como escritor, Billy se embarca en la búsqueda de su identidad sexual al tiempo que vive cada vez de manera más apremiante la necesidad de conocer a su verdadero padre, ese eterno ausente del que nadie habla. Tardará toda una vida en dar con él, y será en Madrid. 
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lunes, 10 de marzo de 2014

El silencio de las palabras. Jean Kwok

Si hay historias de vida que merecen ser leídas, ésta es una de ellas.

La vida de Kim/Jean está llena de situaciones cual perlas de un collar que termina siendo de una belleza ejemplar. Una vida muy dura, muy sacrificada, muy intensa y muy rica. La vida de dos mujeres inmigrantes, el cambio cultural, la necesidad de adaptación, la incomprensión, la explotación, los vínculos, la fuerza del amor. ¿Por qué Kim/Jean? Porque Jean, la autora, también es una inmigrante y ha pasado por similares circunstancias que su personaje.

A través de una prosa cuidada, prolija, y con una narración sensible, vemos crecer a Kim, arremeter y sobreponerse, siempre lúcida, siempre realista, pero también siempre guiada por los sueños.

La estructura temporal in media res es el marco perfecto para contar esta historia de superación y aprendizaje que nos conmueve el corazón e interpela nuestra voluntad. La descripción de los ambientes, los personajes, las diferencias sociales, las emociones, las reflexiones, son piezas de artesanía de gran belleza y profundidad.

La novela me ha sobrecogido el corazón, puso delante de mí una vida ejemplar, como hay muchas, y destapó una dura realidad cada vez más frecuente: la de quienes tienen que abandonar toda su historia y su mundo conocido y comenzar desde cero en otro lugar.

Una excelente obra que merece la pena ser leída. Con garantía de satisfacción.


Al igual que la protagonista de su novela, Jean Kwok llegó a Nueva York siendo una niña, sin saber una sola palabra de inglés. Como la familia había gastado todo su dinero en el viaje, se tuvieron que poner a trabajar en los sórdidos talleres de confección de Chinatown, que están magistralmente descritos en esta novela. Sin embargo, gracias a sus excelentes resultados escolares, Jean Kwok pudo ingresar en la universidad de Harvard. Durante años, siguió compaginando sus estudios con diversos trabajos, desde lavaplatos a profesora de inglés para inmigrantes asiáticos. Por razones sentimentales, la autora se trasladó a Holanda donde empezó a trabajar como traductora en la universidad de Leiden. En la actualidad, vive en Holanda con su marido y sus dos hijos y se dedica en exclusiva a la creación literaria.

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jueves, 6 de marzo de 2014

Si el amor es una isla. Esther Sanz

Isla de Sark. Canal de la Mancha. Una sociedad feudal, detenida en el tiempo. Algunos de sus habitantes dicen que allí nunca pasa nada. Sin embargo, algunas vidas cambian radicalmente tras unos meses de convivencia en la isla.

Intriga, misterio, secretos, sospechas... Unos pocos e interesantes personajes dan vida a una historia cuidada, bien escrita, bien llevada. Un paisaje mágico en una isla misteriosa y el encuentro de almas lastimadas que buscan sanarse son algunos de los aciertos de esta novela.

Y, por supuesto, el amor... en muchas de sus formas.

Simple, encantadora, refrescante.

Una buena opción de lectura.

Luisa viaja a una pequeña isla del canal de la Mancha donde el tiempo se detuvo hace siglos. Allí trabajará en un exquisito hotel regentado por un hombre misterioso que lo dirige con mano firme y estrictas reglas. Desobedecerlas tiene castigo,sin embargo, Luisa no puede controlar su curiosidad y se verá envuelta en situaciones límite y juegos oscuros ideados por el jefe. Su osadía será castigada, pero resolver el misterio que envuelve al amo tendrá recompensa. Él, exigente y distante, y ella, curiosa y de espíritu intrépido, chocan estrepitosamente. O de forma espectacular, depende de cómo se mire. Secretos, aventuras y enfrentamientos dan paso a un tórrido romance que bebe directamente de las grandes novelas románticas de siglo XIX.

viernes, 21 de febrero de 2014

El don de Ana. Cecilia Samartin

¿Cuál es el don de Ana?

Querido lector: Aunque estas líneas suelen utilizarse para adentrar a las personas en una novela, en esta ocasión creemos que no existen palabras suficientes para poder explicar las emociones y los sentimientos que esta obra va a transmitirte.

Creemos, además, que desvelar plenamente su contenido dejaría muchos cabos sueltos, pues este relato tiene la capacidad de llegar al corazón de las personas por muy diferentes motivos. Sin embargo, si decides sumergirte en su lectura, debes saber que esta es la historia —que bien podría haber sido real— de Ana, una niña que sobrevivió a la guerra y cuyo corazón herido la alejó del mundo durante mucho tiempo.

Una niña que tuvo la oportunidad de pertenecer a una de las familias más ricas de California y de formar parte de sus vidas para siempre… Una novela increíblemente intensa y sentimental que nos hará apreciar la delicadeza de las pequeñas cosas

A poco de comenzar a leer esta hermosa novela vamos descubriendo a una Ana entrañable. Sencilla, bondadosa, sensible, sensata, prudente, honesta, valiente... y podría seguir. Pero prefiero que el propio lector le ponga nombre a las cualidades de Ana cuya vida no fue nada fácil, sin embargo, siempre supo cómo salir adelante. Apoyada en una fe sencilla y profunda a la vez, mira en su corazón para encontrar las respuestas que necesita.

A partir de una estructura que intercala los recuerdos de Ana, mientras transcurre un día fundamental en su vida, vemos su infancia, su adolescencia y su vida con la familia Trellis. Cuando ambos tiempos se juntan los acontecimientos en la familia se tornan vertiginosos e inciertos, hasta llegar a un final sanador.

Una novela muy bien escrita, muy sensible y profunda, muy realista. Vemos crecer y madurar a los integrantes de una familia con sus defectos y virtudes, con sus luces y sus sombras. 

Y al final podríamos decir que el don de Ana es uno solo, pero que necesariamente incluye muchos otros: Ana es una mujer que Ama. Y su amor no tiene medida. 
Nada más... y nada menos.

miércoles, 12 de febrero de 2014

El año de Julio Cortázar...  2014

12 de febrero: 30 años de su muerte.
26 de agosto: centenario de su nacimiento.


Todo un año para difundir y volver a disfrutar de un genio de la literatura universal...



Julio Cortázar por Pablo Bernasconi... Imperdible!
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