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domingo, 14 de octubre de 2012

Legado...


                                    

   NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Walt Whitman  



Mi cumpleaños :D

jueves, 11 de octubre de 2012

Mar Carrión. Una escritora para tener en cuenta.

¡Con qué placer he leído estas dos novelas de Mar Carrión!

Sin duda encontré otra de esas autoras de las cuales compraré todo lo que escriba... Ya les cuento...

Bajo el cielo de Montana


Dana Gibson es una joven periodista afincada en Nueva York, que ha sobrevivido a un pasado sentimental traumático y que ahora planea su boda con un hombre del que cree estar enamorada. Sin embargo, la ciudad de Nueva York ya no despierta en Dana las mismas emociones de antaño; su trabajo como periodista le resulta cada día más frustrante y siente que ha perdido el rumbo, especialmente el día en el que, presa de un ataque de nervios, acaba gritando hasta desgañitarse al conductor de otro vehículo en un atasco neoyorkino. Dicho conductor, resulta ser un fotógrafo profesional de lencería femenina al que, al cabo de unos días y por motivos estrictamente profesionales, le realiza una entrevista para la revista en la que ella trabaja.
Cuando su mejor amiga le propone que realicen un viaje a Montana, la tierra de sus antepasados, no puede negarse. Aquella le parece la oportunidad perfecta para poner en orden su vida y su cabeza. Además, los reiterados encuentros con el fotógrafo comienzan a resultarle inquietantes, pues le hace sentir emociones desbocadas que Dana no puede controlar.
Sin embargo, sus encuentros inicialmente accidentales, acaban haciéndolos coincidir en un paraje maravilloso en el estado de Montana y, su convivencia, junto a los secretos que Dana descubre acerca de su familia, remueve sus sentimientos profundamente. Ambos están decididos a ignorarlos y a luchar denodadamente contra la atracción que sienten el uno por el otro, pues Dana está unida sentimentalmente al hombre con el que va a casarse, y a John no le interesa mantener una relación permanente con ninguna mujer.


Senderos


La vida de Erin Mathews no es nada fácil. Tiene un padre tirano y egocéntrico que jamás les demostró ni a ella ni a su hermana una pizca de cariño y un trabajo que si bien no odia tampoco es que sea el trabajo con el que siempre ha soñado. Su única afición es la única vía de escape.
El piloto Jesse James Gardner lo ha perdido todo, incluida la licencia que es medio de subsistencia. El responsable, Wayne Mathews, el padre de Erin. Por ello, cuando esta se presenta en la puerta de su casa ofreciéndole dinero por ayudarla en un absurdo, no puede sino aprovechar la ocasión de indagar cuánto sabe ella de la razón de su despido, de su juicio (pendiente de apelación) y de la pérdida de su licencia.
Desde luego lo que ninguno de los dos espera es que sus senderos, que creían paralelos, hayan girado noventa grados y se hayan cruzado. ¿Qué es lo que está surgiendo entre ellos aparte de la admiración por la integridad del otro? Juntos descubrirán que la vida, a veces, te muestra senderos que jamás pensaste que recorrerías.


Me he encontrado con una escritora joven con muy buenas novelas románticas contemporáneas. Tiene un estilo narrativo propio, ameno, descriptivo, de esos que nos hacen deslizarnos por la trama con absoluto placer. Las tramas de estas dos novelas son muy sólidas, muy bien construidas, con una tensión narrativa constante, desnudando de a poco los conflictos, las complicaciones, con toques de suspenso muy interesantes y una cuota de magia que siempre disfruto en las novelas.


Los personajes que nos regala tienen una identidad definida, fuertes rasgos propios, los vemos evolucionar ante nosotros, algunos de una madurez y una franqueza entrañables, son honestos emocionalmente. En ambas novelas los secundarios son de lujo, no rellenan sino que dan un marco más que adecuado a la trama principal y nos dejan con ganas de conocer sus historias.

He sentido estas dos novelas como "redondas," las disfruté mucho y sin duda seguiré leyendo a esta autora, a quien en Argentina, sólo podemos leer en digital pues no la editan en papel, salvo que la encontremos en alguna Feria del Libro en Bs As.

La escritura de Mar Carrión es un placer que recomiendo...
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jueves, 4 de octubre de 2012

L'auberge. Un hostal en los Pirineos. Julia Stagg.

Para disfrutar...



Editorial: Roca Editorial
I.S.B.N : 9788499184937
Clasificación: Ficción y Literatura – Novelas – General
Páginas:272
Publicación:18/04/2012|
Idioma:Español

Argumento.



      El pequeño pueblo de Fogas en los Pirineos franceses está revolucionado: el Auberge des Deux Vallées ha sido adquirido por una pareja de ingleses y no por el cuñado del alcalde, como estaba planeado. Todo el mundo está horrorizado ante la idea de que unos ingleses administren un restaurante y se temen los peores desastres gastronómicos. El alcalde Serge Papon quiere venganza y tan solo unas horas después de enterarse de la noticia empieza a poner en marcha su plan para echar a los recién llegados. Pero lo que el alcalde no sabe es que uno de sus concejales, Christian Dupuy, un hombre íntegro, no se la hará fácil. Poco a poco otros vecinos del pueblo irán tomándole cariño a los ingleses y estos no se verán completamente solos a la hora de enfrentarse al malvado alcalde.
 
Opinión. 

      Entrañable. Ágil. Cálida. Intrigante. Cotidiana. Sencilla. Todas calificaciones que le van perfectamente a esta hermosa novela de Julia Stagg.

      Con una prosa fresca, dinámica, cargada de referentes cotidianos, con una tensión narrativa pareja y equilibrada, la autora logra hacernos vivir las circunstancias especiales que se dan en Fogas, un pueblito al pie de los Pirineos. La llegada de unos extranjeros viene a alterar los planes de un astuto manipulador sin escrúpulos como es el alcalde, Serge Papon. Uno de sus concejales, Christian Dupuy tiene que tomar decisiones sobre la marcha de los acontecimientos, y éstas lo llevarán a adoptar diferentes miradas y a descubrir algunos aspectos que desconocía, tanto de su comunidad como de sí mismo. Junto a estos dos personajes disfrutamos de un nutrido grupo de típicos habitantes de pueblo chico, cada uno con sus historias de vida, con sus cruces y con sus anhelos. Esto la define como una novela coral con gran ritmo, muy pintoresca, con la pincelada justa de las intrigas, mezquindades y generosidades propias de un sitio donde la mayoría se conoce desde siempre.

      El desarrollo de la trama funciona como una puesta en escena de una comedia de enredos, con lo que se dice y se calla moviendo la acción y sacando a relucir la esencia de cada personaje. No encontramos estereotipos, sino personas complejas delineadas con sencillez. Particularmente entrañables, para mi gusto, la frescura de la niña Chloe y Jacques, de quien vamos desenvolviendo su esencia lentamente y con gran placer. No faltan intrigas, sinsabores, algún romance en ciernes, mucho humor, la magia, la solidaridad y, por supuesto, el acto de justicia necesario para la integración y la supervivencia en comunidad.  

      Una novela fresca, reconfortante, dinámica, simple, muy bien escrita. Una excelente lectura para disfrutar de buena literatura.

      Muy buena.
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lunes, 1 de octubre de 2012

Saga Club infierno. Gaelen Foley.



Es frecuente dentro de la novela romántica encontrar una temática que facilite la creación de sagas, así los argumentos de las diferentes novelas presentan y recuperan personajes y situaciones de una en otra, logrando que nos sintamos más partícipes de los lugares, los ambientes, las tramas que se concatenan y suceden. 

Éste es el caso de Club Infierno: “Mi perverso marqués,” “Mi peligroso duque” y “Mi irresistible conde” (las traducidas, hay una más en inglés), una muy agradable saga que combina los entresijos del mundo del espionaje en la época napoleónica, con los peligros que conlleva,  y las cuestiones amorosas de la alta sociedad inglesa, recreando obviamente los ambientes de bailes, cortejos, arreglos de conveniencia, etc. 

Si bien es habitual que tanto personajes como ambientes aparezcan en las diferentes novelas, en algunas como secundarios y luego como protagonistas, esta saga se enriquece con una trama transversal que evoluciona y se desarrolla a lo largo de las diferentes novelas, como un hilo conductor sólido que favorece el desarrollo de las historias personales de cada uno de los miembros del Club Infierno.

Es destacable también el hecho de que cada novela tenga historias bien diferentes, no se repite el esquema en las historias de  amor (cosa que se agradece) y la intriga de la trama transversal va adquiriendo complejidad y genera una tensión narrativa constante y pareja. Los personajes están muy bien caracterizados, sus personalidades son nítidas y van creciendo y tomando cuerpo con el desarrollo de la saga. Se nota un buen trabajo creativo, cuidadoso en los detalles, con un estilo narrativo sencillo y agradable. 
Esperemos que la traducción de las novelas restantes no se demore demasiado, pues siempre quedan cabos sueltos que se van anudando de una novela en otra.

Sin duda una lectura para disfrutar y recomendar.

Los links los llevan a “Autoras en la sombra”, una muy buena opción para enterarnos de lo que pasa en la narrativa romántica.
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miércoles, 19 de septiembre de 2012

La vida... según Quino.





 
Pienso que la forma en que la vida fluye está mal. Debería ser al revés: uno debería morir primero, para salir de eso de una vez. Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí. Entonces empiezas a trabajar y trabajas por cuarenta años, hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación.  Luego fiestas, fiestas negras, parrandeadas, drogas, alcohol, diversión, novias, novios, todo, hasta que estás listo para entrar a la secundaria… Después pasas a la primaria, y eres un niño que se la pasa jugando sin responsabilidades de ningún tipo… Luego pasas a ser un bebé, y vas de nuevo al vientre materno, y ahí pasas los mejores y últimos 9 meses de tu vida flotando en un líquido amniótico y tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo…
¡¡¡ESO SI ES VIDA!!!


 ¡¡GENIO!!
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viernes, 14 de septiembre de 2012

Kristina en el país de las maravillas... INDEC.

Expresar lo que pensamos y sentimos es una forma más de construir, de hacer democracia. Es un derecho. Y lo ejercemos.

Uno de los mejores artículos que leí sobre el "cacerolazo" de protesta de ayer jueves 13 es el del blog Relato del presente, no tiene desperdicio y vale la pena leerlo en su totalidad... Por eso lo transcribo... Son 5 minutos para reflexionar...
Aprendamos a ver, a escuchar... y a hablar.

"Para la memoria del desastre, somos los protagonistas; para ahorrar, somos pobres; para pagar impuestos, somos ricos; para quejarnos, no somos nadie."

Una Buena Noche

Debo reconocer que de entrada me mostré escéptico: un nuevo mail que convoca a una protesta de esas a las que no va ni el autor del correo. A medida que los días pasaban, ví que empezaban a organizarse denserio, con intercambio de números de celulares entre desconocidos, fijación de puntos de encuentro a nivel nacional y con pura arenga ante los tímidos que no sabían si iba a ser seguro o no. Así y todo, lo que confirmó que no iba a ser un rejunte más fue la decisión de Cristina de ir a inaugurar la línea de producción de Lacoste -marca popular favorita de los Wachiturros- y hacía allí marchó, para hablar de la gestión de Néstor, de lo mal que estaba el país antes de que llegara el mesías de mirada particular, y de lo bien que estamos ahora. Hay información que nosotros no manejamos, pero Cristina, que desayuna en la cama con sus informes de inteligencia, la tiene clara.
A las 19,00 horas, mientras pelotudeaba en el bar Roulette de Bolivar y Diagonal, empezaron a escucharse los primeros bocinazos. En Twitter veía cómo los que aplaudieron el agradecimiento de Cristina al golpista y fan de Videla Osvaldo Cornide, se escandalizaban porque Cecilia Pando concurriría a la marcha. En idéntico sentido, supuse que repudiarían a la CGT Balcarce por tener como referente al entregador Gerardo Martínez, pero no pasó. Llamar golpista una protesta porque está Cecilia Pando, pero hacerse el boludo con los procesistas propios. Hablar de soberanía con la Barrick Gold al lado. Criticar por facho al 0800 Camporita, pero mandar a la Gendarmería a reprimir a cualquier boludo que proteste. Hablar de violencia de género por una caricatura, pero llevar a un acto a un tipo que está preso por quemar viva a la jermu. Perseguir al que quiere viajar, pero tener una casita de veraneo en Punta del Este. Putear a los ricachones y aplaudir a la Presidente más millonaria de la historia. Reirse de los que viven en Puerto Madero, aunque sean vecinos del Vicepresidente. Llamarse populares, votar a Boudou. Coherencia K, elija el ejemplo que más le guste.
Media hora después, ya en la Plaza, noté que había un número considerable de gente. La presencia de mi odontóloga me hizo entender por qué canceló mi turno del día. Su manera cortante de saludarme me generó, nuevamente, algunas dudas del verdadero motivo. A la media hora, la Plaza comenzaba a poblarse.
Lo in: Ricas pibas, buenos culos, y esa extraña sensación de poder sacar el celular del bolsillo sin sentir que en cualquier momento me lo kirchnerea algún compañerazo. La presencia de amigos con los que no había arreglado encontrarme. La creatividad de algunos para la creación de pancartas. Las noticias que llegaban respecto de las manifestaciones en muchos puntos del país.
Chagracia, Pablo Torres Barthe
Lo out: Si bien reconozco que el olor a perfume bueno garpa, la ausencia de chori en el horario de la cena hace que casi me mastique mis anteojos. La presencia de conocidos que no tenía ganas de cruzarme. La creatividad del que puso un cartel que rezaba "Chau, Relato" y que logró paranoiquearme por un instante. Las noticias que llegaban respecto de las manifestaciones en el exterior, como Punta del Este o San Luis.
Si no lo veo, no duele.
Mientras todo esto ocurría, la Presi divagaba en palabras de autoaliento ante las banderas de la patria contratada y los operarios de la fábrica, que se preguntaban si estaba excedida de pastillas o con un ACV galopante. Fue la primera vez en mucho tiempo que no pude escucharla en directo, pero la visión posterior de su discurso demostró que no me perdí de nada. Habló de lo difícil que fue para Néstor construir una provincia productiva en un país en el que crecía el desempleo, pero no emitió palabra respecto de todos los fondos que le giraron Menem y Cavallo para que así fuera, y criticó los gobiernos pretéritos, aunque se olvidó mencionar que ella votó al turco dos veces y no se arrepintió. Luego, en un bajón anímico, le pegó por el lado de la lástima y afirmó que sola no puede, pidió que la ayuden y que estemos todos unidos, organizados y en la misma dirección, con un brazo extendido para tomar distancia, el guardapolvo almidonado, los zapatos lustrados y el pelito dos dedos por encima del cuello de la camisa. El bajón le duró poco y al toque nos dijo que nos quedemos tranquilos, que a ella nadie la pone nerviosa.
Mientras los colaboradores agotaban las provisiones de Rivotril en las farmacias sanjuaninas, en la misma provincia se llevaba a cabo otra manifestación, al igual que en Bariloche, Paraná, Córdoba, Rosario, el primero, segundo y tercer cordón del conurbano, varios barrios de la Capital Federal, La Plata, Resistencia, Río Gallegos, Tucumán, Mendoza, Salta, Mar del Plata, Santa Fe y la Quinta de Olivos.
Artemio López, por su parte, fue a tomar la merienda al programa del progresista Eduardo Feimann, en C5N, donde aprovechó para explicar que las imágenes de las calles colmadas no significaban nada, dado que "estaba oscuro", que los que se quejan son los mismos que perdieron las elecciones en octubre y que ese dato puede corroborarse con el poder adquisitivo de la vestimenta de los manifestantes -se ve que para ver eso, sí había luz- y con los distintos barrios que estaban protestando, como Recoleta, Palermo y Belgrano. Lo que se le pasó es explicar qué onda con los cacerolazos en Lugano, Mataderos, Ciudadela, Liniers, Boedo y Barracas.
Los analistas políticos oficialistas -sí, existe esa contradicción de la civilización- repetían una y otra vez que el número no resta importancia al reclamo, pero tampoco tiene que exagerarse, dado que hace seis meses Cristina ganó con el 54%. Unos cráneos. Bajo esa misma perspectiva, a la mina que se encama con el guía en la Luna de Miel, hay que perdonarle la revoleada de chancleta sólo porque se casó una semana antes. En 678, el Baba Barone llamaba a la paz y la conciliación al afirmar que todavía quedaban más de 150 semanas de gestión para seguir caceroleando, mientras Sandra Russo hacía uso de sus conocimientos antropológicos sociales de Cosmopolitan, para manifestar que los que cacerolean son los que mejor la pasan. 
Se ve que el kirchnerista del montón no sólo es conservador y pacato en lo que respecta a la sexualidad de la mujer con poder, sino que también es clasista y, asumimos, bastante pelotudo. No hay pensamiento más facho que el que supone que por pertenecer a determinado estamento de la sociedad, no podés protestar. No hay mentalidad más milica que la de prejuzgar que porque se viste con pantalón y zapatos, es un tipo que se queja de lleno. No hay pensamiento más pelotudo que creer que pasarla bien sólo es comer todos los días y poder mirar fútbol gratis los fines de semana. El parámetro de qué es pasarla bien se mide en los valores, necesidades y proyecciones de cada uno. Pasarla bien es que te sobre lo suficiente como para gastarla en lo que quieras o ahorrarla si se te canta. El croto de la esquina de mi casa -que no es un producto del modelo, sino que le piró el marulo- también la pasa bien con sus bártulos, sus dos perros y comiendo lo que le tiran de la pizzería. Es su modelo de vida, su proyección y su umbral de esfuerzo. Quizás, lo que se nos fue al tacho es la idea de la verdadera justicia social, que no consiste en otra cosa que garantizar a cada uno la igualdad de condiciones para que, en virtud de su esfuerzo, llegue a donde quiera llegar sin que nadie le cague la vida. Justicia no es darle a todos lo mismo, sino darle a cada uno lo que le corresponde.
El kirchnerista promedio -trato de no generalizar, porque hay algunos que defienden porque sí y no se la pasan tirando argumentos existenciales- cree que pagar una asignación a quien no aporta, y hacerlo con plata del que aporta y -al que se le niega la misma asignación- es redistribución de la riqueza, cuando en el barrio le llamamos discriminación. Asimismo, supone que quitarle al que más tiene para darle al que menos, también es redistribución, pero mete en la misma bolsa a cualquier asalariado con posibilidades de pagar un colegio privado para sus pibes y cambiar el auto cada tanto. En este sentido, jamás va a entender el reclamo de la clase media, ni tampoco le interesa. La clase media a la que desprecian es la misma clase que más consume, la que mayor movimiento produce en la economía, la que más aporta al Estado, la que nutre las cajas para que Cristina se sienta la Madre Teresa de paseo por los suburbios de Calcuta.

Deberían hacer un listado para saber de qué sí está bien quejarse y quién puede hacerlo. Deberían hacerlo, porque cuando protestan los Qom, la defensa de los derechos de los pueblos originarios se la pasan por el ocote; cuando protesta un pueblo entero en contra de la minería a cielo abierto, es un caso aislado; cuando los que se quejan son los veteranos de guerra, se los reprime para que no molesten; cuando el quilombo lo arman los docentes de Santa Cruz, se les pasa con una 4x4 de algún funcionario por encima; cuando se quejan los pasajeros de los ferrocarriles, son unos atolondrados de la vida que quieren llegar más rápido de lo que se puede; y cuando se quejan los laburantes por el impuesto a las ganancias, son unos garcas que no se dan cuenta que pertenecen al 19% que cobra por encima de los cinco mil pesos. ¿Quién debería reclamar, si los que están bien no tienen de qué quejarse y los que están mal son ninguneados? ¿Con quién deberíamos quejarnos si no es con el gobierno que decide nuestros destinos económicos a tal punto que ahora se mete, directamente, a revisar cuánto gastamos en el supermercado? ¿A quién le reclamamos, a Dios?
Y todavía nos atemorizan con las imágenes de la crisis desatada con la caída de De La Rúa. Y lo hacen de un modo tan incoherente que no tienen en cuenta que fue esa misma clase media que ellos desprecian, ningunean y basurean, la que provocó el estallido social y político más grande que este país recuerde. Para la memoria del desastre, somos los protagonistas; para ahorrar, somos pobres; para pagar impuestos, somos ricos; para quejarnos, no somos nadie. 
En el plano netamente político, no concuerdo con que haya sido un mensaje para la oposición. La gente fue a putear a Cristina del mismo modo en que en 2001 fue a pedir que De La Rúa se vaya a peinar la melena de Pertiné a su casa y no vuelva más. La bronca es así, sin anestesia, hace catarsis y estalla hacia el que la provoca. Que la oposición es un desastre, nadie lo duda y hasta sospecho que Binner manifestó su rechazo y apoyo a la protesta de hoy. El que no es pechofrío, está cooptado, y el que no, tiene menos ideas que Ballestrini o acompaña el voto "con objeciones, pero también con convicciones." Sin embargo, con oposición o sin ella, nadie es imprescindible. Quedarse cruzados de brazos por temor a lo que venga, no vale. Y si no se hace nada por temor, nos ganaron. De última, si nos mienten con la inflación, nos chamuyan con la inseguridad, nos bolacean con que somos potencia industrial, nos inventan que el mundo nos envidia, nos salamean con que no hay pobres y tenemos pleno empleo ¿vamos a creerles que son ellos o el caos?
Hasta dijeron que íbamos a ser cuatro gatos locos golpeando un par de cacerolas Essen y al rato, cuando vieron cómo venía la mano, se borraron del mapa. Desaparecieron, se escondieron. Hoy podrán hacer de cuenta que no pasó nada y hasta podrán afirmar que la manifestación no fue espontánea y que el Partido Obrero, en sociedad con el Pro, la Izquierda Unida y el PAN, de golpe tienen un aparato político nacional para provocar convocatorias masivas en todo el país. O que detrás de esto se encuentra la CIA, el Mossad y la Agencia Marciana de Espionaje, con la clara complicidad de Duhalde, el Pollo Sobrero y Jacobo Winograd. Pero la satisfacción de saber que no tienen forma de creerse la mentira, que anoche les coparon la calle sin temor y que Cristina está al tanto de todo, no tiene precio. 

Viernes. Pase lo que pase, fue una buena noche.

domingo, 9 de septiembre de 2012

El arte de la lectura en tiempos de crisis. Michele Petit.



¡¡Por fin!!
Hace más de un año estoy detrás de este libro y recién pude dar con él en agosto. Después de pedirlo en varias librerías de la ciudad, rastrearlo por internet, en Bs. As. y de escribir directamente a la editorial (donde me dicen que está agotado), casi milagrosamente encuentro el último ejemplar, traspapelado y escondido, en una enorme librería porteña. ¡¡Pero mi búsqueda tiene la incomparable recompensa de disfrutar de esta joyita!!

Michele Petit es presentada como antropóloga de la lectura, lo cual es cierto, pero además es dueña de un carisma que se trasluce en sus libros, en sus entrevistas y hasta en su imagen. Tal vez se haya contagiado de la magia que aporta estar rodeada de libros y disfrutar de la lectura desde el corazón.

Porque la lectura, la literatura, nos envuelve en una magia que nos descubre, y nos encubre, nos revela y también nos rebela... nos desarma y nos construye, nos sana y  nos hunde en lo profundo de lo íntimo o nos eleva a lo esencial. Y para mí todo eso es un proceso mágico. Como la misma creación, como la misma Creación. Un acto de Amor.

Si yo soy consciente de lo que significa la lectura en mí, de lo que siguen haciendo los libros en mí, este libro era una lectura necesaria, indispensable. Y lo estoy disfrutando con intensidad.

Seguro irán apareciendo algunos de sus pensamientos en mi blog, porque me gusta registrarlos, compartirlos. También compré de la misma autora "Lecturas: del espacio íntimo al espacio público" así que tengo para entretenerme y disfrutar.
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lunes, 3 de septiembre de 2012

Libros mágicos...



"Hay algo mágico: yo continúo comprando libros.
No puedo leerlos, pero la presencia de los libros me ayuda... 
esa gravitación silenciosa, sentir que están ahí."

Jorge Luis Borges
Suelo apropiarme de las palabras de otro cuando dicen mejor que yo -lo cual es casi siempre- lo que siento, lo que pienso.

También por eso leo tanto... porque en el proceso me leo, me descubro... y me escribo.

Yo soy mi gran misterio...
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